En Vivo

                                               

viernes, 28 de octubre de 2011

La Toráh Oral (Parte 3) / Noaj en el Zohar 1




El primer versículo de Bereshit declara: "en el principio creó Elohim los cielos y la tierra" (Bereshit 1,1); mientras que más adelante leemos: "en el día que hizo Elohim la tierra y los cielos" (Bereshit 2,4). 

 Si el concepto de primero, según la lógica, es aquello que antecede a otros en el tiempo, o que ocurrió antes que otros hayan ocurrido, nos encontramos ante una manifiesta contradicción; pues en el primer versículo se declara que Elohim creó los cielos y la tierra, mencionando primero a los cielos, de lo cual se colige que fueron creados primero y después la tierra, en cambio en el segundo versículo presentado se hace mención primero de la tierra y después del cielo.



Esta contradicción, movió a disputa entre Bet Shamay y Beth Hilel, como se encuentra en el Talmud y algunos textos del Midrash. 

Bet Shamay declara que los cielos fueron creados primero y después la tierra; mientras que 

Bet Hilel opina lo contrario, primero la tierra y después los cielos. Cada uno de estos sabios fundó su opinión en uno de los dos textos de nuestra contradicción, alegando Bet Shamay a su favor el primero y Bet Hilel el segundo, y por lo tanto a cada uno de ellos debe explicar el otro versículo, que se opone a su opinión.

 

1. Bet Shamay dice que los cielos fueron creados primero, corroborando su opinión con el primer versículo de Bereshit, y siendo este el lugar propio de la creación, sostiene que habla la Torá según el orden del tiempo en que fueron creados. Razón que demuestra además que en la mayoría de los textos del Tanaj se menciona primero a los cielos. El hecho que el otro versículo antepone y antecede la tierra al cielo, se atribuye a otra causa, o que la Torá por esta variedad igualó los cielos y la tierra y la tierra a los cielos, demostrando que la divinidad de Hashem y su supervisión asiste también al mundo inferior, o para dar a conocer que el mundo del cumplimiento de las mitzvot, la tierra, antecede en tiempo al de la recompensa, el cielo, que se denomina "Olam Haguemul". Esta fue la opinión de los que respondieron a Alejandro Magno, el cual (como se trae en la guemará de Tamid, cap. IV) preguntó a los sabios de Israel qué fue creado primero el cielo o la tierra, y ellos le respondieron que los cielos.

 

2. Bet Hilel entienden lo contrario y sostienen que la tierra fue creada primero, según se colige del segundo versículo, como también se comprueba del libro de Tehilim: "En un principio, la tierra cimentaste, y obra de tus manos son los cielos" (202,26). Si en el otro versículo anteceden los cielos es por ser primeros no en tiempo, sino en dignidad, que es una de las formas que según la lógica un concepto puede ser primero que otro. Según la filosofía clásica los cielos están compuestos de una sustancia pura, de una "quinta esencia", que no sufre los cambios que ocurren en la tierra, parecen tener mayor importancia.





miércoles, 26 de octubre de 2011

El Cuerpo Humano - Unidad




Elohim Todopoderoso, Tú has creado el cuerpo humano con infinita sabiduría. Tú has combinado en él diez mil veces, diez mil órganos, que actúan sin cesar y armoniosamente para preservar el todo en su belleza: el cuerpo que es envoltura del alma inmortal. Trabajan continuamente en perfecto orden, acuerdo y dependencia.


Sin embargo, cuando la fragilidad de la materia o las pasiones desbocadas del alma trastornan ese orden o quiebran esa armonía, entonces unas fuerzas chocan con otras y el cuerpo se desintegra en el polvo original del cual proviene. Tú envías al hombre la enfermedad como benéfico mensajero que anuncia el peligro que se acerca y le urges a que lo evite.


Tú has bendecido la tierra, las montañas y las aguas con sustancias curativas, que permiten a tus criaturas aliviar sus sufrimientos y curar sus enfermedades. Tú has dotado al hombre de sabiduría para aliviar el dolor de su hermano, para diagnosticar sus enfermedades, para extraer las sustancias curativas, para descubrir sus efectos y para prepararlas y aplicarlas como mejor convenga en cada enfermedad. (A final del reproductor la Oracion final atribuida a el Rambam)
Se supone que fue escrita por un médico alemán, Marcus Herz, que la publicó en 1793 como "Oración diaria de un médico antes de salir a visitar a sus enfermos. Según un manuscrito en hebreo, de un famoso médico judío del siglo XII, que trabajó en Egipto"



En Tu eterna Providencia, Tú me has elegido para velar sobre la vida y la salud de Tus criaturas. Estoy ahora preparado para dedicarme a los deberes de mi profesión. Apóyame, Elohim Todopoderoso, en este gran trabajo para que haga bien a los hombres, pues sin Tu ayuda nada de lo que haga tendrá éxito.


Inspírame un gran amor a mi arte y a Tus criaturas. No permitas que la sed de ganancias o que la ambición de renombre y admiración echen a perder mi trabajo, pues son enemigas de la verdad y del amor a la humanidad y pueden desviarme del noble deber de atender al bienestar de Tus criaturas.


Da vigor a mi cuerpo y a mi espíritu, a fin de que estén siempre dispuestos a ayudar con buen ánimo al pobre y al rico, al malo y al bueno, al enemigo igual que al amigo. Haz que en el que sufre yo no vea siempre a un ser humano.


Ilumina mi mente para que reconozca lo que se presenta a mis ojos y para que sepa discernir lo que está ausente y escondido. Que no deje de ver lo que es visible, pero no permitas que me arrogue el poder de inventar lo que no existe; pues los límites del arte de preservar la vida y la salud de Tus criaturas son tenues e indefinidos.


No permitas que me distraiga: que ningún pensamiento extraño desvíe mi atención cuando esté a la cabecera del enfermo o perturbe mi mente en su silenciosa deliberación, pues son grandes y complicadas las reflexiones que se necesitan para no dañar a Tus criaturas.


Concédeme que mis pacientes tengan confianza en mí y en mi arte y sigan mis prescripciones y mi consejo. Aleja de su lado a los charlatanes y a la multitud de los parientes oficiosos y sabelotodos, gente cruel que con arrogancia echa a perder los mejores propósitos de nuestro arte y a menudo lleva a la muerte a Tus criaturas.


Que los que son más sabios quieran ayudarme y me instruyan. Haz que de corazón les agradezca su guía, porque es muy extenso nuestro arte.


Que sean los insensatos y locos quienes me censuren. Que el amor de la profesión me fortalezca frente a ellos. Que yo permanezca firme y que no me importe ni su edad, su reputación, o su honor, porque si me rindiera a sus críticas podría dañar a tus criaturas.


Llena mi alma de delicadeza y serenidad si algún colega de más años, orgulloso de su mayor experiencia, quiere desplazarme, me desprecia o se niega a enseñarme. Que eso no me haga un resentido, porque saben cosas que yo ignoro. Que no me apene su arrogancia. Porque aunque son ancianos, la edad avanzada no es dueña de las pasiones. Yo espero alcanzar la vejez en esta tierra y vivir en Tu presencia, Adonay Todopoderoso.


Haz que sea modesto en todo excepto en el deseo de conocer el arte de mi profesión. No permitas que me engañe el pensamiento de que ya sé bastante. Por el contrario, concédeme la fuerza, la alegría y la ambición de saber más cada día. Pues el arte es inacabable, y la mente del hombre siempre puede crecer.


En Tu eterna Providencia, Tú me has elegido para velar sobre la vida y la salud de Tus criaturas. Estoy ahora preparado para dedicarme a los deberes de mi profesión. Ayúdame, Elohim Todopoderoso, en este gran trabajo para que haga bien a los hombres, pues sin Tu auxilio nada de lo que haga tendrá éxito.

lunes, 24 de octubre de 2011

La Toráh Oral Parte 2 / reflexivo: Que te sucede Hagar?














Sobre el Talmud ver esta introduccion para su estudio:Introduccion al Talmud

sábado, 22 de octubre de 2011

Adam y Javáh en el Gan Eden




Comenzamos un nuevo año de estudios encarando la creacion con un toque distintivo, pasamos un poco del Peshat arrimandonos al Remez que otorga zemer(melodia) 1) Etz pri ose pri (Arbol de fruto y que da fruto) ARBOL DE LA VIDA. 2) Etz pri ose (Arbol que da fruto) ARBOL DEL CONOCIMIENTO



aunque brotaba del suelo una neblina que regaba toda la superficie de la tierra. Entonces YHWH Elohim formó al hombre del polvo de la tierra. Sopló en su nariz el aliento de vida, y el hombre vino a ser un ser viviente. (Genesis 2:6,7)



Entonces YHWH Elohim formó al hombre del polvo de la tierra. Sopló en su nariz el aliento de vida, y el hombre vino a ser un ser viviente. (Genesis 2:7)




EL GAN EDEN (PARAISO)

YHWH Elohim plantó un huerto en Eden, en el oriente, y puso allí al hombre que había formado. Y del suelo YHWH Elohim hizo crecer todo árbol agradable a la vista y bueno para alimento, con el árbol de la vida en medio del huerto, y el árbol del conocimiento del bien y del mal.(Genesis 2:8,9)


Verdaderamente YHWH ha consolado a Tsiyón; ha consolado todas sus ruinas; ha puesto su desierto como el Eden, su región árida como el Huerto de YHWH. Alegría y gozo habrá en ella, acciones de gracias y sonido de música.(Isaias 51:3)

Y dijo Elohim:Que la tierra germine vegetación: plantas que den semillas, árboles frutales de todas clases sobre la tierra, que den fruto con la semilla adentro. La tierra produjo vegetación: plantas que dan semillas de todas clases, y árboles de todas clases que dan fruto con la semilla adentro. Y Elohim vio que esto era bueno. Y esa tarde y esa mañana formaron el tercer día.
(Genesis 1:11-13)



LA MUJER

YHWH Elohim dijo: “No es bueno que el hombre esté solo; le voy a hacer una ayudante adecuada”.(Genesis 2:18) 

Y YHWH Elohim formó de la tierra todas las bestias salvajes y todas las aves del cielo, y se las llevó al hombre para ver qué nombre les ponía; y como quiera que el hombre llamara a toda criatura viviente, ese sería su nombre. Y el hombre puso nombre a todo el ganado, y a todas las aves del cielo, y a todas las bestias salvajes; pero para Adam no se halló una ayudante adecuada. Así que YHWH Elohim echó sobre el hombre un sueño profundo; y, mientras éste dormía, tomó una de sus costillas y cerró la carne en ese lugar.  

Y YHWH Elohim, de la costilla que le había sacado al hombre, formó una mujer, y se la presentó al hombre. Entonces el hombre dijo: “Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Esta se llamará Hembra, porque del Hombre la sacaron”. Por eso el hombre deja a su padre y a su madre para unirse a su esposa, y llegan a ser una sola carne.(Genesis 2:19-24)


jueves, 20 de octubre de 2011

La Toráh Oral- Conceptos Basicos Parte 1

Ustedes están hoy, todos, delante de YHWH su Elohim / Un encuentro con el Rambam

viernes, 14 de octubre de 2011

Ama a tu Projimo / Concepto de grupo / Reflexivo




miércoles, 12 de octubre de 2011

Sefer Yetzirah enseñanza 2 /El Otorgamiento/ Apoyarse en La Toráh

Enseñanza primera Sefer Yetzirah / Un encuentro con el Rambam /El Avaro y el Envidioso (Cuento)

Un Encuentro con el Rambam

Capítulo Tercero

[1] Las esferas concéntricas, también llamadas: cielos, expansión, firmamento y bóveda, son nueve (*): 1) La esfera más próxima a nosotros es la esfera de la Luna. 2) La segunda que está más arriba de la anterior es una esfera en donde se ubica el planeta Mercurio. 3) La tercera esfera contiene al planeta Venus. 4) La cuarta esfera contiene al Sol. 5) La quinta esfera contiene al planeta Marte. 6) La sexta esfera contiene al planeta Júpiter. 7) La séptima esfera contiene al planeta Saturno. 8) La octava esfera contiene a todas las estrellas que se observan en la expansión de los cielos. 9) La novena consiste en la esfera del movimiento diurno este-oeste, siendo ésta la realidad que rodea el universo. (**) El hecho que parece que todos los planetas están en una sola esfera, a pesar de que realmente se encuentran uno sobre el otro, se debe a que las esferas son translúcidas y transparentes como el vidrio, como el zafiro. Por tanto, se ven las estrellas que están en la esfera octava debajo de la primera esfera. (*) Maimónides declara en Moré Nebujim [2:9] que la cantidad de las esferas fue un conocimiento recibido de los astrónomos de su época, los cuales comprobaron que se trataba de nueve. Muchos discuten con Maimónides sobre esta cantidad a partir del Talmud de Babilonia, Tratado de Jaguigá (12b), donde se enseña que hay dos firmamentos (cielos), como lo declara el versículo: "He aquí pertenecen a El Eterno, tu Dios, los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y todo lo que contiene" (Deuteronomio 10:14). La pregunta ya fue respondida por Maimónides mismo al decir (Op. cit.) que los sabios del Talmud consideraron las esferas de las estrellas como un solo firmamento, mientras que la esfera del movimiento diurno, en la cual no hay estrellas, lo consideraron como el segundo firmamento; por lo tanto no hay contradicción entre ambas opiniones. (**) Maimónides nombra a las esferas desde la tierra hacia la esfera del movimiento diurno, contrario a como aparece en los textos sabios (cf. Pirkei DeRabí Eliezer, 6) donde se las menciona desde arriba hacia la tierra [ShaTZaM JaNJaL, es decir Shabatai (saturno), Tzédek (Júpiter), Maadim (Marte),

Jamá (sol), Noga (Venus), Kojab (Mercurio), Lebaná (luna)]

 

El Avaro y el envidioso

Cuento:

 

Union Marital / Entrando en las Sefirot

Union Marital (Basado en La Obra del Rabí Itzjak Ginsburgh)

Mañana, Mediodia, Tarde

Basado en la Obra del Rabí Itzjak Ginsburgh

Secuencias continuas

Sobre la Obra del Rabí Itzjak Ginsburgh

Unidad- Pongo delante de mi al Eterno

Basado en la Obra del Rabí Itzjak Ginsburgh